15/11/21

Arcadi y el "dios criminal"

Ayer, domingo, estaba tranquilamente disfrutando del merecido descanso de una semana de trabajo cuando leí, en el diario "El mundo", un artículo del señor Arcadi Espada en el que comenta la carta abierta de los padres de una niña de cinco años atropellada a la salida de un colegio en Madrid. No he podido resistirme a responder.
En primer lugar, quería comentar sucintamente la poca delicadeza de este señor al tratar de arrancarles a estos padres el consuelo que puedan encontrar en un Dios que saca bienes mayores de los males más grandes. ¿Qué necesidad hay en destripar la idea de un Dios en el que no crees pero que ahora mismo es sostén para el dolor más grande que unos padres pueden sufrir?
En segundo lugar, dice el señor Arcadi que estos padres hacen proselitismo de un dios que exige muertos para que se propague la fe. Es evidente que no ha entendido nada. Estos padres hablan de un Dios que es consuelo ante el dolor, un Dios capaz de dotar de sentido el sinsentido más grande. Qué mayor consuelo que saber que la muerte de tu hija de cinco años no acaba ahí, sino que todavía puede generar una ola de bien en el mundo. Nadie desea la muerte de nadie, y menos, Dios. Pero el hombre es mortal. Dios saca vida de la muerte y amor del dolor. Quien conoce esto, quien tiene la suerte de vivir arrimado a ese Dios Amor, es capaz de actos heróicos como el de esos padres al abrazar a la madre que por un error humano provocó el accidente en el que falleció la niña y que conmovió a tanta gente. Ojalá un día, señor Arcadi, alcance a conocer a ese Dios que dista mucho del dios del que usted habla.

Protejamos a los menores

No queremos que abusen de nuestros niños. Se nos ponen los pelos como escarpias al ver tantas noticias de abusos a menores. Pero luego, defendemos, movidos por un demagógico sentido del progresismo, la famosa "naturalidad". Confundimos lo natural con lo espontáneo, con lo que me sale en el momento, o con lo físico, el cuerpo, la fisiologia, etc. Lo natural es aquello que es acorde a la naturaleza de cada cual. Lo natural del coche es rodar sobre cuatro ruedas y nadie le pide que sirva para cocinar. Lo natural del león es cazar otros animales y nadie le juzga por ello. Lo natural del hombre es tamizar y guiar los sentimientos y pasiones a la luz de la razón. Por eso se le juzga si violenta a otra persona o ser vivo. Porque, por muchas ganas que tenga de pegar a alguien, es capaz de ver lo malo de una conducta que le brota y controlarse. Es natural en el ser humano cubrir el cuerpo porque lo íntimo va unido al amor. Es para entregar al más cercano, a la persona de confianza. Si los niños ven habitualmente a personas como Dios las trajo al mundo en las playas, en la publicidad (como la que hace The Hole que está en los espacios públicos de muchas ciudades de España), en la TV., etc., no podemos pedirles después que distingan una mano de una zona más íntima de su cuerpo. No distinguirán que les cojan de la mano de otro tipo de acercamientos. No se les puede pedir que consideren íntimo lo que ya en todos sitios es público. Retomemos el verdadero sentido de lo natural ya que luego vemos con horror las consecuencias de su abandono.

Control de los espacios públicos

Esto lo escribí hace un tiempo y me lo publicaron, en una versión un poco más reducida, en La Nueva España, pero, como esta publicidad se repite año tras año, creo que sigue siendo un tema actual.


"Me encontraba el otro día recorriendo la ciudad de Oviedo en un autobús escolar cuando empecé a darme cuenta de que en los buses urbanos que nos rondaban y en las marquesinas que había en nuestro recorrido, había carteles publicitarios de carácter erótico que anunciaban un show llamado The Hole. Investigando un poco el carácter del show, descubrí que es una especie de circo en el que muchos de los personajes salen desnudos y el resto semidesnudos y se dedican a manosearse públicamente, es decir, es un espectáculo claramente para adultos, si es que un adulto tiene las tragaderas para soportarlo. Me llama la atención que en estos espacios gestionados por el ayuntamiento no se tenga en cuenta la defensa del menor que se exige en otros espacios como, por ejemplo, la televisión. Si es para el ayuntamiento, prima el “por dinero todo vale”. Esta publicidad está en otras muchas ciudades de España en lugares gestionados por los respectivos ayuntamientos. La educación sexual de los menores es responsabilidad de los padres que lo tienen muy difícil para educar con este exhibicionismo público que los ayuntamientos permiten y apoyan. En mi caso querría educar a mis hijos en el hecho de que el sexo, cuando va unido al amor, implica la entrega de toda la persona, cuerpo e intimidad, pero si no va unido al amor convierte a la otra persona y a uno mismo en un mero objeto. La filosofía de club de alterne de The Hole, que usa en twitter el hashtag #yotetocotumetocas, ataca la filosofía del amor, #yotecuidotumecuidas, ya que rebaja a la persona a un objeto de tienda erótica. Exijo que haya un control en los espacios públicos que no permitan que campe a sus anchas una publicidad que ataca al menor, y a mi modo de ver a todos los ciudadanos.
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Qué bonito

"Qué bonito tu pelo negro, qué bonito tu cuerpo entero... Qué bonito mi amor todo tu ser, sí tu ser." Qué bonito es el ser de las cosas. Qué bonito el ser humano, único y original cada vez, con cada nuevo individuo. Qué bonita la capacidad que tenemos de ir embelleciéndonos con la vida. Sobre todo el alma, siempre mejorable por la libertad y fruto del amor. Qué bonito ese deseo que mueve nuestra voluntad. Qué bonito cómo el cuerpo, destinado a la decrepitud de lo material, puede reflejar la siempre nueva belleza del alma. "Qué bonito cuando me hablas, qué bonito cuando te callas. Qué bonito mi amor sentirte aquí, junto a mí." La mirada. Siempre me ha impresionado la mirada que vuelca fuera el alma entera. Tanto que a veces uno no puede mantener la mirada del otro que invade la propia intimidad o nos introduce en un mundo nuevo, la intimidad del otro. Tanto que a veces uno quiere vivir en la mirada del otro para, como dice Miguel Hernández, dejarse vivir por él y conocer a través de éste mundos nuevos.

Qué bonito que la capacidad de embellecer mi alma repercuta en el resto. Que yo no sea sólo yo sino que de mi actuar dependa en mucho una nueva intimidad. Qué bonito vivir en los pronombres, en el tú y el yo. Qué bonito el ser humano que puede acoger con la sonrisa, con las caricias, con la palabra, con el señorío y el saber estar y decirle al otro su valía y animarle así a brillar más.

¿Cómo es posible?

He estado varios años yendo a un campo de trabajo en Hungría con jóvenes de 16 y 17 años, y, hace un tiempo, esta maravillosa experiencia, que recomiendo a todos los jóvenes, me llevó a escribir la siguiente reflexión que hoy quiero compartir aquí.

¿Cómo es posible negar que el ser humano es alma además de cuerpo? ¿Cómo es posible negarlo cuando podemos observar que esa materia se trasciende a sí misma una y otra vez? La mirada... ¿Es posible que algo material, como son los ojos, pueda transmitir tantas veces un cariño inmenso, un dolor que implora amor, un sufrimiento que pide alivio, una felicidad que pugna por ser compartida y otras veces, por desgracia, odio e indiferencia? Cuando los ojos son mirada, ¿cómo es posible negar el alma? Las manos... ¿Es posible que algo material, como son las manos, pueda transmitir tanta ternura cuando sirven para acariciar o se tienden para ayudar y otras veces tanto dolor cuando se utilizan para agredir? Cuando las manos son palabra, ¿cómo es posible negar el alma? Cuando estás con enfermos deformados y abandonados pero ves su sonrisa ante nuestro cariño, ¿cómo es posible negar el alma? Cuando observas la libertad del ser humano, que parece solo cuerpo, en cada acto, decidiendo si amar u odiar, ¿cómo es posible negar el alma? Y cuando uno ve el alma a través de la materia, ¿cómo es posible negar a Dios?

25/11/15

Perdón, Abel

Abel Azcona. Estos días nos tiene en vilo a muchos españoles por haber profanado cientos de formas haciendo una "performance" que ahora se expone en una sala del ayuntamiento de Pamplona.
Abel Azcona. Que este chico esté enfadado con Dios, sea el Dios de los cristianos o Ala, ya que para él son indistintos, es normal. Es lógico que un chico que ha llegado al mundo fruto de un acto de prostitución, como él mismo cuenta, y que ha sido abandonado, abusado y maltratado, esté enfadado con Dios, el mundo y consigo mismo. Es lógico que no vea el amor de Dios en el sufrimiento si nadie se lo ha demostrado en la vida. El amor se aprende. Por eso decía San Juan de la Cruz: "Pon amor donde no hay amor y sacarás amor". El amor se aprende. Por eso, no insultaré a Abel Azcona. Me parece que es una reacción más bien de "católico de chapa". Me explico, un "católico de chapa" es el que se dice católico pero, aunque lo sea de modo teórico, en la práctica es ateo. Le ofende que alguien se meta con su Dios pero no lo cuida. No lo imita. Dios no es su modelo, su Padre, el Amor de su vida. Es más bien su aval. Profanan a Dios y los católicos, los de chapa, se ponen a insultar. Si ofenden a mi madre, primero la consuelo. Luego pongo medios lícitos para acabar con el ultraje. Pero insultar en vez de ir a rezar a la sala de exposiciones donde se ultraja a todo un Dios Padre, en vez de acudir más a Misa y vivirla mejor, en vez de desagraviar con actos de amor a la Eucaristía... Eso lo hacen los católicos de chapa. Era el momento de enseñar a Abel Azcona que el amor es posible en el sufrimiento y en el ultraje. Era el momento. Y algunos lo han hecho. Por supuesto es el momento de poner medios lícitos para que se quite la exposición. Y algunos lo han hecho. Porque más indignante que la profanación de Abel Azcona es que se permitan vejaciones a las creencias de los ciudadanos por parte de quienes gobiernan. Más indignante es que museos, salas de exposiciones y ayuntamientos dejen por ideologías baratas que un chico abra sus heridas una y otra vez a la luz pública en vez de ayudarle a cerrarlas. Todos sabemos que la promiscuidad es propia de personas que han sufrido abusos de pequeños. Y a este chico le han permitido hacer "performances" denigrantes consigo mismo en espacios públicos. Además de esta última barbaridad. Por eso me parece que el primer acto de denuncia es a las instituciones que aprovechan su "poder" para imponer ideologías a costa del sufrimiento de la gente. Por último, entonar un mea culpa, ya que creo, que en cierto sentido, los católicos, que ahora nos rasgamos las vestiduras, somos culpables de este acto de profanación. ¿Cómo es posible que tantos "Abel Azcona" no encuentren a veces en su camino a católicos que les muestren el Amor de Dios, a Cristo que pasa por la tierra? Saco conclusiones para mi vida y te pido perdón, Abel.