¿Cómo es posible negar que el ser humano es alma además de cuerpo? ¿Cómo es posible negarlo cuando podemos observar que esa materia se trasciende a sí misma una y otra vez? La mirada... ¿Es posible que algo material, como son los ojos, pueda transmitir tantas veces un cariño inmenso, un dolor que implora amor, un sufrimiento que pide alivio, una felicidad que pugna por ser compartida y otras veces, por desgracia, odio e indiferencia? Cuando los ojos son mirada, ¿cómo es posible negar el alma? Las manos... ¿Es posible que algo material, como son las manos, pueda transmitir tanta ternura cuando sirven para acariciar o se tienden para ayudar y otras veces tanto dolor cuando se utilizan para agredir? Cuando las manos son palabra, ¿cómo es posible negar el alma? Cuando estás con enfermos deformados y abandonados pero ves su sonrisa ante nuestro cariño, ¿cómo es posible negar el alma? Cuando observas la libertad del ser humano, que parece solo cuerpo, en cada acto, decidiendo si amar u odiar, ¿cómo es posible negar el alma? Y cuando uno ve el alma a través de la materia, ¿cómo es posible negar a Dios?
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